Yo creo que el mayor mérito de la película es ese buen equilibrio entre formas universales y temas patrios. Se la compara mucho con Apatow, pero los detalles no podían ser más personales. Ese retrato de Bilbao, el fenómeno Héroes del Silencio o los primos de Elche son esas pequeñas cosas que hacen que la película tenga una gran personalidad propia y huya de la fórmula que ha seguido por ejemplo "Fuga de cerebros". Espero que no sea impedimento para que la peli funcione bien fuera, como lo hizo "Éramos pocos". También es muy destacable el retrato de la juventud que hace en comparación con los "descerebrados" de "Fuga de..." o los fuckers de "Mentiras y Gordas", fija realidades sociales que apenas habían salido en los medios y certifica, para agrado seguro de Minchinela, el fenómeno Héroes del Silencio. El documental, la aparación de Ernesto Sevilla (que sale en cartel pese a estar 3' en pantalla), del padre de Borja QVMT (no recuerdo su nombre) o Mauro Muñiz y la escena de Julián López haciendo de abogado de Gorka Otxoa son alguno de mis momentos preferidos. Otxoa está enorme también cuando por fin pierde los papeles.
Como pegas, mínimas, el recurso reiterado del alcohol para hacer avanzar la trama, sobre todo me molestó un poco en la parte final del vuelo a Buenos Aires; también da un poco de pena que, como el guión está tan bien atado y va todo como un tiro, no haya tiempo para darle más cancha a los secundarios. Por último me gustaría pensar que, en la confesión en el aeropuerto, hay alguna versión del guión en la que él le devuelve el botellazo y se marcha.
Muy grande, ahora a esperar "Retrasado" que promete también lo suyo.