Hola,
perdonen que irrumpa en este foro. Sólo quería agradecerles que hayan dedicado un hilo a este tema y, aunque me resulta antipática la figura del que entra en un sitio así para defenderse, sólo quería puntualizar un par de cosas.
Por ejemplo, quería responder a esta frase:
"En realidad, me llama la atención que entre tantísima cera a Amenabar, los festivales y el cine español en general y no se dedique ni una linea a los medios de comunicación y los medios especializados, que son los que, por defniición, arman y desarman fenómenos de este tipo."
¿Realmente cree, señor kaejane, que no se dedica ni una línea a los medios de comunicación? No es por ser pejiguero, pero hay referencias a los medios (y a personas concretas dentro de esos medios) en, por ejemplo, la primera viñeta de la página 10 (paginación del álbum), en las páginas 25, 26, 27 y 28, en las viñetas 6 y 8 de la página 29, en las viñetas 1 y 2 de la página 30, en las viñetas 1 y 2 de la página 31, en las viñetas 3 y 4 de la página 41, en la página 42, en la viñeta 10 de la página 46 y en la viñeta 4 y toda la tira final de la página 47. Aunque, bueno, quizás el problema es que no me explico bien: a fin de cuentas, este es, prácticamente, mi primer guión de tebeo y su única intención era la de hacer reír y, de paso, decir unas cuantas cosas que quizás no tendrían cabida en una crítica de cine.
Por otro lado, creo que el señor Henrique (si no me equivoco) decía que no entendía la evolución del personaje entre el "Pero, ¿dónde está el ARTE?" y el discurso final sobre el cine dionisiaco: bien, es que, en realidad, no hay ninguna evolúción del personaje. Para Mostrenco (y para un servidor, que es la forma carnal de Mostrenco), el cine dionisiaco es Arte. Y no tiene que ver con ningún discurso sobre el cine de géneros (o subgéneros) frente al cine de prestigio: tiene que ver con el pulso entre el placer y la asfixia del placer. Quizás no me explico bien ni en el tebeo, ni aquí, pero, para entendernos, creo que "El castillo de Fu-Manchú" de Jesús Franco es cine dionisiaco y que Tarantino es, ahora mismo, el máximo motor del concepto, pero también veo a Dyonisos, por ejemplo, dentro de "En la ciudad de Sylvia" -película que, de hecho, documenta una posible excursión de Dyonisos por Estrasburgo-, en el cine de Tarkovsky e incluso en la obra de Antonioni, que, en buena medida, es una elegia levantada sobre la tumba de Dyonisos.
Nada, lo siento por intervenir y disculpen si (pese a todo) la cosa sigue sin estar clara, pero sólo quería puntualizar eso. Y, por lo demás, siento náuseas cuando alguien defiende una película con el argumento de que "hace industria". Y, sí, "Los crímenes de Oxford" y "El orfanato" merecen el palo que se les da, porque son síntomas de una patología. Y me importa un comino que se haga industria, si los cimientos se clavan sobre el sufrido cadáver de Dyonisos. Les invito a profundizar en el tema Dyonisos con la lectura de la Trilogía del Watusi del llorado Francisco Casavella.
abrazos y, eso, que disculpen mucho esta interrupción,
Mostrenco